jueves, 6 de julio de 2017

Que con ternura, un cuerpo y un corazón sin vida; pueden volver a latir.
Que “la casualidad” nos une a seres que acrecientan nuestra esperanza.
Que no debemos poner limitaciones a los sueños por realizar.
Que nos han enseñado a dar y no sabemos recibir con generosidad.
Que la paciencia es la que mantiene la esperanza.
Que nunca es tarde para arrepentirse y pedir perdón.
Que al sentir una mirada, un corazón enamorado puede embriagarse.
Que sí se puede aprender a confiar nuevamente.
Que yo no puedo enseñarte lo que no tengo; pero sí podemos intercambiar lo que sabemos.
Que hay que decir lo que se sienta, hacer lo que se piensa, y dar lo que se tenga.
Que cuando un amigo se va, es que ha realizado la función por la que estaba en nuestra vida.
Que la desconfianza nos hace no salir a la ventana para ver quién llama.
Que es de sabios saber cuando hablar y cuando callar.
Que las palabras jamás se podrán recoger una vez que han salido de nuestra boca.
Que hay que pensar muy bien antes de hablar, calmarse cuando se esté airado, resentido y hablar sólo cuando se esté en completa paz.
Que hay un lugar en el corazón donde habita la esperanza y es en ese lugar de nuestro corazón donde encontramos el calor necesario para sufragar las noches solitarias de recuerdos y desengaños.
Que aún hay esperanza.
Que si hacemos y vivimos de acuerdo a nuestro corazón.
Si damos lo mejor de nosotros cada instante de nuestra vida.
Si amamos desinteresadamente.
Si hacemos a los demás lo que nos gusta o deseamos que nos hagan a nosotros; este mundo en el que vivimos puede cambiar.
Que la vida es hermosa.Que nos llena de oportunidades para sentirnos felices de estar vivos.
Que nunca es tarde para comenzar de nuevo, para hacer caminos, para lograr que todos vivamos dignamente y en paz.

Autor desconocido

Si estás enojado con alguien, y nadie hace nada por arreglar la situación...arréglala tú. Tal vez hoy, esa persona todavía quiera ser tu amigo/a, y si no la arreglas, tal vez mañana puede ser muy tarde. 

Si estás enamorado de alguien, pero esa persona no lo sabe... díselo. Tal vez hoy, esa persona también esté enamorada de ti y si no lo dices hoy, tal vez mañana puede ser muy tarde. 

Si te mueres por las ganas por darle un beso a alguien... dáselo. Tal vez esa persona también quiere un beso tuyo, si no se lo das hoy, tal vez mañana será muy tarde.

Si todavía amas a una persona que crees que te ha olvidado... díselo. Tal vez esa persona siempre te ha amado y si no se lo dices hoy, tal vez mañana será muy tarde.

Si necesitas un abrazo de un amigo... Pídeselo. Tal vez ellos lo necesitan más que tú, y si no se lo pides hoy, mañana será muy tarde.

Si de verdad tienes amigos a los cuales aprecias... díselo. Tal vez también te aprecian, y si se van o se alejan, tal vez mañana puede ser muy tarde. 

Si quieres a tus papás, y nunca has tenido la oportunidad de demostrarlo... hazlo. Tal vez hoy, los tienes ahí para demostrárselos, pero si se van, tal vez mañana puede ser muy tarde.

Desconozco su autor


miércoles, 5 de julio de 2017

No te subestimes comparándote con los demás. Todos somos diferentes y cada uno es especial.

No establezcas tus objetivos de acuerdo con lo que otros consideran importante. Sólo tú sabes qué es lo mejor para tí. 

No des por sentado aquello más cercano a tu corazón. Aférrate a eso como a la vida, ya que sin eso la vida carece de sentido. 

No dejes que esa vida se te escape de las manos por vivir en el pasado o por pensar en el futuro. Si vives tu vida de a un día por vez, vivirás todos y cada uno de los días de tu vida. 

No te des por vencido cuando todavía tienes algo para dar. Nada está realmente terminado sino hasta el momento en que dejas de intentarlo. 

No temas reconocer que no eres perfecto. Ese es el frágil lazo que nos une a los demás. 

No temas enfrentar riesgos. Es precisamente asumiendo riesgos que aprendemos a ser valientes. 

No dejes el amor fuera de tu vida y no digas que es imposible de encontrar. La forma más eficaz de recibir amor es dar amor; la forma más rápida de perder el amor es sofocarlo y aferrarse a él; la mejor manera de conservar el amor es darle alas. 

No pierdas tus sueños. Quedarse sin sueños es quedarse sin esperanzas; vivir sin esperanzas es vivir sin un propósito en la vida. 

No corras por la vida hasta terminar olvidando no sólo dónde has estado sino también adónde vas. La vida no es una carrera sino un viaje que debe ser disfrutado a cada paso. 

Extraído del libro "Tesoros de la Vida" 
de ©Susan Polis Schutz

martes, 4 de julio de 2017

Tú ya tienes todo lo que necesitas para comenzar a crear tu futuro. Sin embargo, a veces te encuentras diciendo: Si tan sólo tuviera esto si al menos esto fuera distinto si tuviera más dinero

No exageres la importancia de las cosas que no tienes. Empieza con lo que tienes. No con lo que te hace falta.

No permitas que aquello que no puedes hacer, te impida hacer lo que sí puedes. La pasividad prolongada paraliza la iniciativa. Para la mente que vacila, todo parece imposible.

No esperes que existan circunstancias extraordinarias para hacer el bien hazlo en las situaciones comunes. No necesitas más energía, habilidad ni mayores oportunidades. Lo que debes hacer es sacarle provecho a lo que ya tienes.

El encanto de lo distante y lo difícil es engañoso. "La gran oportunidad se encuentra donde está'', dijo John Burroughs.

Lo que puedes hacer ahora es la única influencia que tienes sobre tu futuro. La grandeza verdadera consiste en demostrar excelencia en las pequeñas cosas.

No te quejes porque no tienes lo que quieres. Agradece no recibir lo que necesitas. No serás feliz hasta que no aprendas a sacarle provecho a lo que ya tienes. No te preocupes por lo que no tienes.

La alegría nunca vendrá a quienes no saben apreciar lo que ya poseen. La mayoría de las personas cometen el error de buscar muy lejos aquello que está cerca.

Nunca alcanzarás mayores logros, a menos que te lances antes de estar listo. Nadie logró el éxito mientras esperaba que todas las condiciones fueran ideales''.

La Biblia dice: El que al viento observa, no sembrará; y el que mira a las nubes, no segará. Esto significa que si esperas a que se den las condiciones perfectas, nunca llegarás a nada.

No pierdas el tiempo con dudas y temores acerca de lo que no tienes. Dedícate de lleno a terminar la tarea que tienes en tus manos, sabiendo que el correcto desenvolvimiento actual es la mejor preparación para tus años venideros.

Simplemente hazlo, con lo que tienes.

©John Mason

lunes, 3 de julio de 2017

Nunca le digas adiós a alguien si aun lo amas, no le mientas.
Nunca compartas tu vida con alguien que no esté dispuesto a compartirla contigo.
Nunca permitas que hieran tus sentimientos.
Nunca permitas que alguien se burle de ti.
Nunca permitas que tu sensibilidad sea la causante de tu sufrimiento, y de tus derrotas.
Nunca llores por una persona, nadie absolutamente nadie se merece tus lágrimas, y quien se las merezca no te hará llorar.
Nunca digas una sola palabra sin antes pensarla, puedes arrepentirte por el resto de tu vida, una palabra puede cambiar todo.
La vida es un pequeño instante, un diminuto espacio.

Aprovéchala, disfruta cada momento, saborea cada sensación, pero nunca dejes de vivir, de sentir, y de reír.

Desconozco a su autor

domingo, 2 de julio de 2017

A veces tenemos tanto que aprender de aquellos que nos han dañado, tanto que aprender de aquéllos que consideramos nuestros enemigos y en verdad no lo son, a veces tenemos tanto para decirles y qué terrible sería no hacerlo.

Por eso valoremos a aquellos que se exponen, que se hacen cargo de su actitud, de aquellos que ponen el cuerpo y piden perdón cuando se equivocan, con aquellos que se prestan para escuchar lo que tenemos que decirles, hoy, en una sociedad donde es más fácil esquivar la responsabilidad, donde es más fácil evitar la historia, donde es más fácil echarle la culpa al de afuera deslingándose de todo. Ante estas personas lo que uno tiene que sentir es gratitud.

Tenemos que construir un presente liberándonos del pasado, de aquello que en una situación dada nos hizo daño y para esto hay que saltar algunos obstáculos que la vida nos depara.

Se trata de aprender que esos obstáculos no se pasan si antes no se produce un aprendizaje. Las cosas que nos suceden están en nuestra vida para que aprendamos de ellas porque sino aprendemos se volverán a repetir.

Los obstáculos que no se superan producen enojos y broncas que se estacan en nosotros y no nos permiten continuar de una manera sana con nuestra vida.

Cuando hablamos de un duelo, hablamos de la sensación de pérdida de algo o de alguien en nuestra vida, pero existen diferencias entre el dolor y el sufrimiento:

Porque el dolor es el tránsito por un espacio que me genera una sensación de estar herido por dentro. El sufrimiento es quedarse a vivir en ese lugar de dolor y no poder salir de el. El dolor en si es saludable si consideramos que nos permite ver que algo dentro nuestro nos está causando daño, es una llamada de atención a la que tendremos que ir para poder sanar.

La protesta difiere de lo que es la queja. Siempre es saludable hablar sobre aquello que no nos gusta, quejarse es instalarse de manera contínua en una protesta.

Poner límites difiere del hecho de aislarse. Poner límites a alguien y decirle; "hasta acá llegaste porque no me gusta lo que haces" difiere del hecho de aislarme de todo y de todos porque no puedo o no se poner límites para que no me sigan lastimando. Es como si uno dijera “bueno no me enamoro mas de nadie porque la última vez que me enamore me lastimaron”, de alguna manera me aíslo, me preservo de... para que no me vuelva a suceder lo mismo.

La bronca como manifestación de desagrado difiere del enojo.

Para dar un ejemplo es como si me entrara una basura en el ojo, me enojo, me siento irritado, me siento molesto, no veo con claridad nada, estoy fastidioso y muchas veces terminamos enojandonos con quien no lo merece.

Entonces y solo entonces, habrá que aprender a poner en palabras esa bronca y decir “Esto no me gusta” porque si no lo hago seguramente esa bronca contenida se transformará en enojo.

Decía Aristóteles: “Enojarse es fácil, pero enojarse en la magnitud adecuada, con la persona adecuada, en el momento adecuado eso es cosa de sabios”.

Muchas veces la bronca contendida me lleva al enojo y ese enojo me genera angustia y cuesta manejarlo. Y esto sucede porque en muchas ocasiones sentimos temor de decir lo que nos pasa por miedo a que nos dejen de querer, de que nos dejen de aceptar, de que el otro sea quien se enoje con nosotros. Muchas veces nos guardamos dentro lo que queremos decir porque pensamos que si lo decimos tal vez lastimemos al otro, cuando en verdad a quien nos lastimamos es a nosotros mismos. A veces preferimos transitar el camino de enojarnos en silencio en vez de hablar o explicar lo que sentimos, o bien aislarnos cuando en realidad asi estamos pagando un precio que no queremos ni debemos pagar.

Cuando el enojo se instala, el enojo guardado comienza a doler y nos conduce al rencor, y del rencor pasamos al resentimiento el cual no tiene salida porque es como quedarse atrapado en una situación de la que cuesta mucho poder salir.

Muchas veces guardamos resentimiento contra alguien que ya no está presente en nuestra vida y nuestro problema no está en el afuera, está dentro nuestro, con todo aquello que el otro dejó instalado dentro mío, llamémosle, palabras hirientes, actitudes que no podemos olvidar y la falta de todo aquello que necesitábamos de esa persona. Lo importante entonces no es su ausencia sino la presencia en mi vida de todo lo que me faltó del otro, de aquello que la otra persona no pudo o no quiso darme.

El perdón se construye, se aprende, uno aprende a perdonar, no nace solo, se construye en el día a día hasta que llegue un punto en que no nos haga falta que venga el otro a pedirnos perdón, simplemente se perdona construyendo nuestra propia capacidad de perdonar, porque perdonar es liberador para quien perdona no para quien recibe nuestro perdón.

Habrá entonces que sacar todo afuera para que adentro nazcan cosas nuevas, como la confianza, el amor, la compasión que me va a conducir al perdón para librarme de todo aquello que me daña y poder seguir adelante.

"He dejado de ser para encontrarme, buscando detrás de lo que otros esperan de mi".

"He dejado de ser para buscarme, por debajo de lo que otros dicen que soy".

"He dejado de ser y me he encontrado, olvidando temores cara a cara conmigo, transparente y desnudo".

"He dejado de ser para brindarme sin pretensiones, ni competencias, sin miedos, ni apuros ni exigencias, para compartir y entregarte esto que soy, sin que importe ya más lo que he sido."

©Jorge M. Bucay


sábado, 1 de julio de 2017

La vida es una mezcla continua de alegrías y de dolores, de éxitos y de fracasos, de mañanas llenas de luz y de noches cargadas de oscuridad.

¡Cuántos fracasos, cuántos apagones en la vida de todo hombre, aún en la vida los héroes, aún en la vida de los santos! No hay que extrañarse, por lo tanto, de que también los tengamos nosotros, aunque no seamos ni lo uno, ni lo otro.

Pero esos héroes y esos santos se hicieron tales, porque supieron armonizar y equilibrar esos momentos, ni se dejaron abatir por las tinieblas, ni se desubicaron por la luz de los éxitos.

Eso también tú lo puedes hacer, y , si lo puedes, lo debes. Nunca te deslices por la cuenta de los vulgares pensamientos y de las acciones innobles.

©Jordi Pelliza