lunes, 31 de julio de 2017

Hay muchas personas, hombres y mujeres, que tienden en un apartado de su mente han colocado un cajón, en el cual, guardan con doble llave las experiencias negativas, los desengaños y los momentos difíciles o dolorosos que han vivido y en el momento oportuno , abren el cajón y sacan de él lo necesario para poner en evidencia su condición de víctimas y los argumentos para chantajear a la pareja.

Mantener archivadas las experiencias negativas, conservar las cuentas pendientes con el "ser amado", pone en evidencia la existencia de rencor y resentimiento, sentimientos que "envenenan" cualquier relación humana.

Cuando se guardan resentimientos, cuando se "perdona" pero no se olvida, la relación se envenena y las personas entran en un juego interminable de cobrarse cuentas pendientes, que como resultado hace infelices a todos los involucrados: al que no olvida, porque el simple hecho de estar recordando las cosas negativas le amarga la vida y le impide la felicidad, y al que se le están echando en cara las cuentas pendientes, porque se siente agredido y manipulado cada vez que le presenten una factura de cobro.

Eso es realmente algo que no se debe de albergar en nuestros corazones, mentes y pensamientos.

Liberar esa palabra es demasiado difícil pero no imposible.

Así amigos el perdonar no cuesta nada y si se logra una armonía espiritual, y sobre todo una paz dentro de nosotros, perdonemos, amemos y será después un nuevo día para todos...

Desconozco a su autor

domingo, 30 de julio de 2017

Adoro mi mundo simple y común.
Tener el amor, la caridad, la solidaridad como base.
La indignación delante de la falta de ética, moral, respeto, prepotencia e injusticia. 

Fui criado con principios morales comunes cuando era niño: madres, padres, profesores, abuelos, tíos, vecinos eran autoridades dignas de respeto y consideración. Cuanto más próximos o más viejos, más afecto. Inimaginable responder maleducadamente a los más ancianos, ni a maestros o autoridades. Confiábamos en los adultos porque todos eran padres, madres o familiares de todos los chicos de la cuadra, del barrio, de la ciudad. Teníamos miedo apenas de lo oscuro, de los ratones, de películas de terror.

Hoy tengo una tristeza infinita por todo lo que hemos perdido, por todo lo que los niños un día temerán, por el miedo en la mirada de los niños, jóvenes, viejos y adultos.

Quiero sacar las rejas de mi ventana para tocar las flores.
Quiero sentarme en la vereda y tener la puerta abierta en las noches de verano.
Quiero la honestidad como motivo de orgullo.
Quiero la rectitud de carácter, la cara limpia y la mirada a los ojos. 
Quiero la vergüenza y la solidaridad.
Quiero la esperanza, la alegría, la confianza, la fe. 

Quiero callarle la boca a quien dice "a nivel de", al hablar de una persona. ¿Qué bien trae el "tener", si se pierde el ser"? ¡Y viva, sí, viva el retorno de la verdadera vida, simple como la lluvia, limpia como un cielo de abril, leve como la brisa de la mañana! Y definitivamente, común, como yo. 

Adoro mi mundo simple y común. Tener el amor, la caridad, la solidaridad como base. La indignación delante de la falta de ética, de moral, de respeto, de prepotencia e injusticia. 

¿Vamos a volver a ser "gente"? Tenemos una misión, única en nuestra sociedad actual: construir un mundo mejor, más justo, donde las personas respeten a las personas. ¿Utopía? No..., ¿sí?, ¿quién sabe?... Hoy es día para hacer el intento, es el día para marcar la diferencia.

P. Dennis Doren LC

sábado, 29 de julio de 2017

Cada día contiene oportunidades para que tomemos acciones que nos acerquen a nosotros y al mundo hacia la realización.

Vivir en el presente es tomar decisiones proactivas que sabemos que serán más beneficiosas para nuestro futuro.

Si crees en algo, vale la pena luchar por ello.

Habrá pruebas en el camino, incluso puede que existan momentos en los que toda esperanza se pierda. Sólo recuerda que cada “no” te lleva más cerca de un “sí” y cada fracaso te acerca más al éxito.

Sin importar las circunstancias, siempre estás más cerca ahora de lo que estabas antes.

Hablar mal de alguien puede parecer inofensivo al momento, pero es una ley espiritual el hecho de que recibiremos de regreso aquello que damos. Las palabras negativas crean energía que nos sigue y puede crear caos en nuestras vidas.

¿Por qué no te ahorras la molestia? Cambia el tema, sal de la conversación.

Al resistir el deseo de hablar de manera negativa, el universo reaccionará de la misma manera y te tratará con misericordia.

Yehudá Berg

viernes, 28 de julio de 2017

Que descubras la serenidad y tranquilidad en un mundo imposible de entender.
Que el dolor que has vivido y los problemas que has experimentado, te den el poder de caminar por la vida enfrentando cada situación con optimismo y valor.
No olvides que habrá seres cuyo amor y comprensión siempre estarán contigo, aun cuando te sientas solo.
Que descubras suficiente bondad en otros para creer en un mundo de paz.
Que una palabra generosa, un abrazo y una sonrisa sean tuyos todos los días de tu vida.
Que que puedas dar estos regalos tanto como recibirlos.
Recuerda el sol aun en medio de la tormenta.
Enseña amor a aquellos que odian, y deja que ese amor te fortalezca.
Recuerda que aquellos seres cuyas vidas has tocado y aquellos otros que han dejado su huella en ti, siempre ocuparán un lugar especial en tu corazón.
No importa si el encuentro fue corto y no lo que tu esperabas o deseabas.
No te preocupes demasiado por lo material.
Valoriza más la bondad y generosidad que habitan en tu corazón.
Que encuentres tiempo cada día para apreciar la belleza y el amor que te rodean.
Realiza que como seres humanos tenemos muchas cosas en común pero en el fondo todos somos diferentes.
Aprecia y respeta las diferencias.
Lo que sientes que careces en el presente puede ser tu fortaleza en el futuro.
Que veas un futuro lleno de posibilidades.
Que encuentres suficiente fortaleza en tu interior para determinar por tí mismo tu valor, y no dependas de la opinión de otros para reconocer tus habilidades.

Desconozco a su autor

jueves, 27 de julio de 2017

Porque con una palabra podemos perder o ganar un amigo.
Alguien dijo una vez: "Las palabras son los peldaños de la escalera de nuestra comunicación".
Así pues, hemos de cuidar que cada tramo esté bien construido, que no sea resbaladizo, que no esté carcomido, que no provoque más caídas o problemas en nuestra relación con los demás. De ahí que siguiendo las definiciones orientales elijamos bien nuestras palabras, los peldaños de la escalera de una buena comunicación.

Ya que:
Una palabra cualquiera puede ocasionar una discordia.
Una palabra cruel puede destruir una vida.
Una palabra amarga puede provocar odio.
Una palabra brutal puede romper un afecto.
Una palabra agradable puede suavizar el camino.
Una palabra a tiempo puede ahorrar un esfuerzo.
Una palabra alegre puede iluminar el día.
Una palabra con amor y cariño puede cambiar una actitud.

¡ELIJAMOS BIEN UNA PALABRA, HOY!

Porque con una palabra podemos perder o ganar un amigo.

Eduardo Criado

miércoles, 26 de julio de 2017

Tenemos la posibilidad de cambiar nuestra vida.

Solo hace falta,
darnos cuenta que es lo que estamos generando en nuestro presente y lo que hemos generado en nuestro pasado,
hacernos cargo de ello, y para esto debemos sentir, y hacerle caso a los impulsos que emite nuestro corazón, y hacer que nuestra mente ejecute realmente esos impulsos,y tomar las decisiones correctivas para que no generemos mas de lo mismo.
y todo depende de mi, esto es lo mas lindo, a partir de este segundo de mi vida empiezo a depender de mi, de mi sentir, de mi libertad, de mi transparencia, de mi esencia.

¿Es realmente tan simple?

¿Porque nos cuesta tanto?

Justamente… porque es tan simple.

Un abrazo lleno de luz desde mi corazón.

Hernan Samper

martes, 25 de julio de 2017

Si yo pudiera dejarles algún regalo, dejaría acceso al sentimiento de amar la vida de los seres humanos.

La conciencia de aprender todo lo que fue enseñado por los tiempos idos... para recordar los errores que fueron cometidos y que no se repitieran jamás.

La capacidad de escoger nuevos rumbos.

Les dejaría, si pudiera, el respeto por aquello que es indispensable: Además del pan, el trabajo.

Además del trabajo, la acción.

Y, si todo faltara, un secreto: El de buscar en el interior de si mismo la respuesta y la fuerza para encontrar la salida.

©Mahatma Gandhi